Hoy, el Servicio Nacional de Aprendizaje – SENA celebra con profundo orgullo que una pieza icónica de la colección Raíz Dorada, creada por Hajsú Etnomoda, emprendimiento acompañado por el SENA y liderada por la maestra artesana Flor Imbacuan Pantoja, diseñadora indígena de la etnia de los Pastos, haya sido entregada como obsequio especial por el presidente Gustavo Petro a Donald Trump y Melania Trump, llegando así a la Casa Blanca como representación viva del arte ancestral colombiano.
“En representación de las 35 familias que conformamos Hajsú Etnomoda, nos sentimos profundamente agradecidas y orgullosas. Esta obra está hecha con mucho esfuerzo y dedicación, y en ella se refleja un símbolo de paz y resistencia de nuestros territorios. Que hoy se muestre en un escenario tan importante es un hecho histórico para Colombia y para nuestro país, porque busca generar alianzas para el desarrollo”, expresó la maestra artesana Flor Imbacuan Pantoja.
Detrás de cada hilo hay una historia de transformación. Hajsú Etnomoda está conformada por 35 mujeres artesanas, muchas de ellas víctimas de diferentes formas de violencia, quienes con el acompañamiento del SENA desde el 2015 decidieron unir sus manos para construir un proyecto de vida digno, sostenible y profundamente arraigado a su identidad cultural.
“Este no es solo un proyecto para hacer y vender ruanas. Es un proyecto que transforma vidas, que visibiliza nuestra tradición y que hoy es reconocido en Colombia y en el mundo. Cada día le ponemos el alma a nuestro trabajo para que sea un ícono del departamento de Nariño y del país”, expresó la maestra artesana.
Liliana Revelo Constain, instructora del área de diseño y calzado del SENA en Nariño, recuerda con orgullo ese proceso: “Nosotros no llegamos a enseñarles a tejer, porque ese saber viene de sus abuelas y de sus familias. Lo que hicimos fue acompañarlas para pulir acabados, fortalecer la calidad del producto y apoyar la construcción empresarial. Ver hoy a Flor y a su equipo en escenarios internacionales es como ver crecer a un hijo: es un motivo inmenso de orgullo”.
El tejido en guanga, técnica ancestral de los pueblos Pastos, conserva símbolos del sol, la luna, los paisajes y la cosmovisión indígena, transmitidos de generación en generación. Un arte totalmente manual que hoy dialoga con el mundo contemporáneo sin perder su esencia.
Para Flor Imbacuan Pantoja, el sueño continúa. Entre sus apuestas a mediano plazo está la creación de una escuela de transmisión de saberes, donde las nuevas generaciones encuentren en el territorio una fuente de empleo, identidad y orgullo, sin necesidad de abandonar sus raíces.
Desde el SENA en Nariño, instructores, funcionarios y directivos reiteran su compromiso de seguir apoyando iniciativas que fortalecen la economía campesina, la artesanía, la identidad cultural y la proyección internacional del talento colombiano.
