Ahorrar dinero siempre será una buena opción, toda vez que, no se desmejore la calidad en la alimentación. Existen trucos que pueden ayudar a reducir la cuenta a la hora de pagar el mercado.
El gasto en alimentación y artículos del hogar representa una de las partidas más grandes del presupuesto mensual.
Sin embargo, debido a las compras por impulso, la falta de
planificación y las estrategias de marketing de los establecimientos, es
habitual gastar entre un 20% y un 30% más de lo necesario.
15 trucos probados para reducir tu cuenta
Aplica estos 15 trucos probados para recortar la cuenta del
supermercado sin sacrificar la calidad de tu alimentación.
Estrategias antes de salir de casa
1. Haz un
inventario de la despensa y el congelador: Antes de escribir la lista, revisa
qué ingredientes tienes por vencer o congelados. Planifica las comidas de la
semana en función de lo que ya compraste.
2. Diseña un
menú semanal cerrado: Planificar los desayunos, almuerzos y cenas evita la
improvisación y reduce drásticamente el desperdicio de comida.
3. Escribe
una lista de compras estricta y clasificada: Divide la lista por secciones
(frutas/verduras, granos, lácteos, aseo) para hacer un recorrido eficiente y
evitar deambular por pasillos innecesarios.
4. Nunca
vayas a comprar con hambre: La ciencia del comportamiento demuestra que comprar
con el estómago vacío incrementa la adquisición de alimentos ultraprocesados,
snacks y productos de alto valor calórico e innecesarios.
5. Establece
un límite de gasto en efectivo: Si te cuesta mantener la disciplina, lleva la
cantidad exacta de dinero en efectivo que planificaste gastar para evitar
compras fuera de presupuesto.
Trucos dentro del supermercado
6. Aplica la
regla de la vista (mira arriba y abajo): Los supermercados ubican los productos
más costosos o de mayor margen a la altura de los ojos. Las marcas más
económicas o los productos al por mayor suelen estar en las repisas inferiores
o superiores.
7. Compara el precio por unidad de medida (Kilo/Litro): No te fíes del precio final del empaque. Revisa la letra pequeña de la etiqueta que indica el precio por gramo, kilo o litro para saber qué presentación es realmente más barata.
8. Prioriza
marcas propias o blancas: En productos básicos como arroz, granos, enlatados,
papel higiénico o artículos de limpieza, las marcas del supermercado ofrecen la
misma calidad que las marcas comerciales con un ahorro de entre el 15% y el
35%.
9. Evita los
productos ultraprocesados y listos para comer: La fruta picada, las ensaladas
empacadas o la carne marinada cobran un sobreprecio significativo por la
comodidad. Comprar el ingrediente entero y procesarlo en casa es mucho más
económico.
10. Cuidado con
las ofertas engañosas (2x1 o 3x2): Una oferta solo representa un ahorro si se
trata de un producto no perecedero que consumes habitualmente. Si compras algo
que no necesitas solo porque "está en descuento", estás gastando de
más.
11. Usa un
carrito más pequeño o cesta de mano: Cuanto más grande es el carrito, más
propensa es la mente a querer llenarlo. Utilizar una cesta de mano limita el
espacio y te obliga a seleccionar solo lo indispensable.
12. Compra
frutas y verduras de temporada: Los productos de estación son más abundantes,
frescos y económicos. Evita importar o comprar vegetales fuera de su época de
cosecha.
Hábitos de compra y conservación
13. Visita los
mercados locales o plazas de mercado: Para frutas, verduras, legumbres y
carnes, las plazas de mercado o ferias locales suelen ser entre un 20% y un 40%
más baratas que las grandes cadenas de supermercados.
14. Aprovecha
las zonas de "última oportunidad": Revisa las secciones de descuento
por fecha de vencimiento cercana. Son ideales si vas a consumir el producto el
mismo día o si puedes congelarlo inmediatamente (como carnes o panes).
15. Aprende a
congelar correctamente los alimentos: Congelar en porciones individuales las
proteínas, frutas para batidos o verduras blanqueadas evita que los alimentos
se dañen en la nevera y terminen en la basura.

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