Una de las prácticas que pocos realizan es el ahorro, a pesar de los intentos que exista por ser ordenado con el dinero.
Sin embargo, con la tecnología para ahorrar se ha convertido más fácil y sin dudarlo, está jubilando a la vieja alcancía.
Actualmente, teniendo en cuenta los costos y la inflación, ahorra
pareciera que se vuelve más difícil, sin embargo, hay una tendencia silenciosa
que está transformando la salud financiera de miles de personas.
Lo interesante, es que no se trata de un plan de austeridad
extremo ni de una hoja de cálculo milimétrica, sino de lo que los expertos
denominan el ahorro por redondeo o microahorro automatizado.
El método del Ahorro invisible
El requisito es tener una cuenta bancaria para aprovechar la
digitalización de los pagos para separar pequeñas fracciones de dinero en cada
transacción.
Es decir, una vez reciba un pago, por ejemplo, usted crea
presupuestos para cada actividad, salud, diversión, servicios públicos, etc.
Otra cuestión es que, si usted compra un café por 3,950 pesos,
la aplicación de su banco redondea la cifra a 4,000 pesos y envía esos 0,50 pesos
restantes a una cuenta de ahorros separada. Es, en esencia, la versión digital
del bote de cristal donde nuestros abuelos soltaban las monedas sobrantes al
llegar a casa.
Para la analista financiera Elena Martínez, la clave del
éxito de este sistema radica en la psicología del comportamiento. Según explica
Martínez, el gran obstáculo para ahorrar es la fricción del proceso manual.
Con la tecnología lo que se busca es automatizarlo y
vincularlo al consumo, el usuario elimina la toma de decisiones dolorosa. El
ahorro deja de ser un sacrificio consciente para convertirse en un subproducto
natural del gasto.
Las cifras respaldan esta eficiencia silenciosa. Diversas
entidades fintech reportan que sus usuarios logran acumular entre 400.000 y 1.200.00
pesos anuales utilizando exclusivamente el redondeo. Es una cantidad que muchos
considerarían imposible de apartar si tuvieran que hacerlo de una sola vez al
principio del mes.
Como señala el consultor en finanzas personales Jorge Ruiz,
el impacto no es solo monetario, sino educativo. Muchos clientes se sorprenden
al ver que, sin cambiar sus hábitos de consumo, han generado un fondo de
emergencia en seis meses. Esto rompe el mito de que para ahorrar se necesita un
sueldo elevado; lo que se necesita es un sistema que trabaje en segundo plano.
Sin embargo, los especialistas advierten que este método no
debe ser la única estrategia. Si bien es ideal para generar un colchón de
imprevistos o metas a corto plazo, el ahorro por redondeo es un complemento, no
un sustituto de una planificación financiera sólida.
La magia del microahorro reside en su invisibilidad: nos
permite construir un futuro financiero mientras simplemente seguimos viviendo
nuestro presente.
En un mundo de gratificación instantánea, engañar al cerebro
para que guarde dinero sin darse cuenta parece ser la solución más inteligente
para el ahorrador moderno.
Finalmente, consulte con su banco si tiene está aplicación o servicio en su cuenta para ponerla en funcionamiento lo más pronto posible.
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