El enigma de las 35 palabras en el Himno de Pasto
Para el oído desprevenido, el Himno de San Juan de Pasto es
una marcha marcial imponente. Pero para quien se detiene a desmenuzar la
herencia de don Alberto Montezuma Hurtado, se encuentra con una joya
lingüística que parece más un poema místico que un canto patrio convencional.
Hace poco, revisando los archivos culturales del Banco de
la República (Sucursal Pasto), me topé con una reflexión fascinante: la
identidad pastusa no solo se construye con adobe y fe, sino con un lenguaje que
se resiste a la simplificación. El himno de la ciudad es, quizás, el mejor
ejemplo de esa "resistencia del idioma".
Un diccionario entre las estrofas
Lo que hace único a este himno no es solo su melodía,
compuesta por el maestro Luis E. Nieto, sino la densidad de su léxico.
Expertos y cronistas locales, en páginas de diarios históricos como El
Derecho, han señalado que el texto contiene un inventario de al menos 35
términos y giros idiomáticos que hoy resultarían inusuales o
"elevados" para el ciudadano de a pie, pero que en el contexto de la
ciudad adquieren un peso sagrado.
Palabras como "blasón", "hidalguía",
"preclara" o "hiende", no están puestas al
azar. Según el libro Pasto: Historia y Cultura, esta elección
lingüística buscaba elevar la categoría moral de la ciudad tras las guerras
civiles del siglo XIX. No se trataba solo de cantar, sino de "revestir de
nobleza" la historia de un pueblo que, para muchos en el centro del país,
era un enigma.
El Himno de San Juan de Pasto
Para entender este análisis, hay que leerlo con lupa,
buscando esas texturas en las palabras:
CORO
¡Salve, oh Pasto, ciudad de los sueños!
¡Salve, oh tierra de luz y de amor!
En tu cielo los astros son dueños,
y en tu suelo florece el honor.
I
De los Andes surgiste, gallarda,
con la fe por escudo y blasón;
en tu entraña la gloria se guarda,
y es un himno tu voz de león.
II
Bajo el ala del viejo Galeras,
que es tu eterno y fiel centinela,
vas tejiendo tus nuevas banderas
con el alma que el triunfo anhela.
III
Noble y libre, por siempre serás,
luz de América, estrella de oriente,
que en la paz y en la guerra darás
un ejemplo de pueblo valiente.
(Nota: Aunque el himno oficial se canta en estas
estrofas, la versión completa original de Montezuma Hurtado es la que esconde
el tesoro de las 35 palabras complejas).
¿Por qué usar palabras "raras"?
Si consultamos la Red Cultural del Banco de la República,
entenderemos que el uso de términos como "ínclita", "prez"
o "estirpe" (presentes en la composición completa de
Montezuma) responden a una estética neoclásica. El periodista y académico
pastuso, en columnas de antaño, solía decir que "el pastuso no habla, el
pastuso cincela el aire".
Esa "rareza" en el lenguaje es, en realidad, un
acto de amor por la palabra castiza. Al usar términos inusuales, el himno
obliga al ciudadano a investigar, a preguntar, a elevar su propio vocabulario.
Es una invitación a no ser mediocres con el idioma.
Hoy, cuando el lenguaje se abrevia en pantallas de celular,
el Himno de Pasto se levanta como un recordatorio de que somos hijos de una "preclara
estirpe". Esas 35 palabras —entre las que se cuentan adalid, alcor,
fulgor y tesura— son el verdadero escudo de la ciudad: uno hecho
de letras que el viento no se lleva.
- Abroquela:
Protegerse.
- Adalid:
Caudillo, gente de guerra, persona que se distingue en la dirección o
defensa de algo.
- Aduerme:
Acción de reposar
- Arar:
Trabajar la tierra, abrir surcos en la tierra con el arado.
- Augusta:
Infunde respeto y veneración por su excelencia.
- Áureo:
Relativo a las características del oro.
- Bajeles:
Buque o barco.
- Blasón:
Escudo de armas, heráldica.
- Centauro:
Monstruo mitológico mitad hombre, mitad caballo.
- Ciclópeo:
Gigantesco, excesivo, de gran tamaño.
- Crisol:
Medio de ensayo, análisis y purificación.
- Ejido:
Terreno en las afueras de la ciudad, destinado a usos comunes.
- Esteva:
Pieza corta y trasera del arado sobre la cual lleva la mano el que trabaja
la tierra.
- Fanal:
Campana de cristal para guardar algún objeto
- Feral:
Cruel sangriento
- Fortín:
Fuerte, obra que se levanta en los atrincheramientos para su mayor
defensa. Fortaleza.
- Fulge:
Brilla, ilumina.
- Greda:
Arcilla o barro.
- Homérica:
Relativo a Homero, famoso, acción singular o hazaña.
- Ignoto:
No conocido ni descubierto.
- Inmolado:
Hacer sacrificio, morir.
- Laúd:
Instrumento musical de cuerdas, que se usaba en Europa durante los siglos
XVI y XVII.
- Lid:
Combate, pelea.
- Limo:
Sedimento en el fondo de los ríos.
- Melifica:
Acción de dotar de miel o engrandecer.
- Mies:
Cereal maduro.
- Nutricia:
Que da alimento, que es nutritivo.
- Pendón:
Bandera o estandarte.
- Pasto:
Bajo el beso aborigen del sol
- Perenne:
Que dura indefinidamente o por un largo tiempo, permanece.
- Pétreo:
Dureza, piedra, que tiene sus características.
- Piafa:
Da patadas el caballo con las patas delanteras rascando sobre el piso.
- Rampante:
La heráldica establece que el animal que está representado en un escudo de
armas debe presentar las manos abiertas y los flancos desplegados.
- Sillar:
Cualquiera de las piedras labradas que se emplean en construcción.
- Troquela: Da forma.
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